Claves para un feliz regreso a clases

Uno de los desafíos más grandes que enfrentan los padres durante la crianza es el regreso de sus hijos a clases. Después de más de un mes de descanso, espacios lúdicos y muy pocas madrugadas es casi una misión imposible regresar a la rutina académica con una gran sonrisa.

 

 

Es una misión, pero no es imposible. Existen formas para recuperar los hábitos después del periodo vacacional que incluyen diversión pero que también fortalecen la autonomía y la disciplina para que renovar la rutina escolar sea un lindo momento para sus niños.

 

Para que este regreso a clases sea exitoso siga las siguientes recomendaciones:

 

  • Vamos a organizar el tiempo: establecer un horario de actividades después de clases, como las que se realizan en KIDU, les ayudará a los pequeños a organizar sus tiempos de estudio de forma autónoma y divertida sin sentir que es el fin de las vacaciones, sino una extensión de esas entretenidas experiencias.

 

  • Practiquen el regreso a clases: puede sonar algo poco ortodoxo, pero es una excelente alternativa para poner a los niños a tono con la rutina académica. La idea es que se organice un simulacro, en medio de las vacaciones, para que ellos realicen actividades como despertarse, desayunar, alistarse y salir. Esto también les ayudará a establecer un orden del día en el que haga parte las tareas y diligencias de estudio.

 

  • Asígneles tareas a sus hijos: no hay nada que los haga sentir más responsables que una obligación asignada a ellos como por ejemplo, tender la cama, lavar sus platos o recoger sus juguetes.

 

En este sentido, ellos mismos pueden también ordenar sus horarios de estudio de tal forma que se sientan cómodos con ellos. Siéntese juntos y elaboren las actividades extracurriculares; una buena opción son los cursos de arte, deporte y ciencia ofrecidos por KIDU, que no solo les permitirá sentirse comprometidos con sus responsabilidades, sino que también podrán disfrutarlas.

 

  • Hable con ellos: el regreso al colegio, en especial para los niños de preescolar y primaria, viene acompañado de una gran presión. “¿Me va a ir bien?”, “esta materia es una de las más difíciles para mí”, “¿Qué hago si respondo mal en clase y otros se burlan?”. Son algunos de los interrogantes que se plantean. Ante esta presión, como papás podemos ayudarles a ganar confianza en sí mismos.

 

Tenga una charla tranquila, en la que los pequeños puedan expresar sus temores y de allí también pueden surgir alternativas para reforzar materias en las que tal vez no sientan tan cómodos.

 

Por ejemplo, sus hijos podrían tener problemas con matemáticas o ciencias y saberlo también abre las puertas para buscar un refuerzo que fortalezca sus conocimientos en dicha materia a través de la experiencia divertida.

 

Comunicarse, establecer pautas y especialmente organizar actividades extracurriculares que refuercen la disciplina podrán hacer que el regreso a clases de sus hijos sea no solo provechoso, sino divertido.