Estudiar en vacaciones sí puede ser divertido

Es cierto que las vacaciones son para descansar, pero si a través del juego y la diversión niños y jóvenes tienen la oportunidad de reforzar sus actividades escolares, el regreso a clases será más placentero.

Las vacaciones escolares ofrecen la oportunidad de reforzar los conocimientos que los niños aprenden en el colegio; esto, al contrario de ser aburrido, puede lograr que padres, maestros e instituciones especiales, trabajen juntos para ayudar a los niños a estudiar de una forma diferente y creativa.

No es necesario sentarse a hacer planas o resolver problemas matemáticos durante dos horas diarias; lo ideal es que los papás o cuidadores encuentren espacios entretenidos en los que sus hijos se sientan motivados y estimulados para aprender. Aunque se pueden hacer muchas cosas en casa, los campos de verano son una opción ideal donde aprenderán de forma más creativa y harán nuevos amigos.

Pintar, reciclar, construir, cocinar, jugar a las mímicas, practicar juegos de mesa o jugar roles son varias de las actividades que se realizan en estos campos de verano, y permiten explotar el potencial creativo y la imaginación de sus hijos.

Por eso, les daremos algunas ideas para que el refuerzo escolar se convierta en un paseo que los divierta y beneficie.

  1. ¡Aprendamos ciencias! (si, ciencias en vacaciones): Se puede aprender matemáticas y ciencias a través de experiencias divertidas en el que se asumen diferentes roles. Por ejemplo, al construir alguna obra de ingeniería, organizar un negocio propio o explorar la naturaleza. Todo esto se puede lograr en compañía de tutores especiales que serán guías para el aprendizaje diario durante las vacaciones.
  2. Inglés de forma divertida: Para aprender inglés, su hijo no necesitará estudiar el verbo to-be al pie de la letra. Las obras de teatro, completar, adivinar palabras o aprender canciones, le permitirán reforzar lo aprendido en los cursos de inglés. En los campos de verano pueden aprender a hacer y producir un periódico, componer canciones, escribir un libro, recitar alguna poesía o investigar los datos esenciales de un país. Con estas actividades no solo promoverá el idioma, sino que también explotará su capacidad de comprensión y lectura de textos en su lengua materna.
  3. Salgamos a la calle y conozcamos el mundo: Las actividades al aire libre también ayudan. Las visitas a museos, monumentos históricos o parques temáticos podrían ser muy útiles.
  4. ¿Y si leemos?: También las bibliotecas. Ahí, su hijo podrá escoger lo que más le gusta y se sentirá familiarizado con la lectura.
  5. ¡Busquemos expertos!: Un tutor particular es de gran ayuda, especialmente, en materias de mayor dificultad. En KIDU, un lugar creado para que sus hijos de 4 a 12 años se diviertan aprendiendo, se busca que cada niño fortalezca sus habilidades con actividades creativas y diferentes al lado de gente joven con ideas innovadoras.
 

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IMPORTANTE: dé el ejemplo. Si en casa no leen o todas las actividades familiares se escapan del aprendizaje, estará muy lejos de lograr y complementar un apoyo escolar adecuado. Involucrarse con sus hijos, aunque sea un rato, es muy importante, sobre todo, porque lo que aprenderá en sus vacaciones le ayudará no sólo a rendir mejor en el colegio, sino a ser un mejor ser humano.

¿Listos para las vacaciones?

Equipo Kidu